sábado, 19 de febrero de 2011

LOS ELEMENTOS HUMANOS


Con un sol radiante, que daba en pleno rostro, lo que obligó a mudar el bien arreglado espacio a uno menos ardiente, se inició la sesión mensual del grupo Visión. El invitado era el poeta, y conocido hombre de radio, televisión, guionista y escritor de la serie Los Imposibles: Leonardo Padrón.
La presentación del libro Los elementos humanos nos llevaron a hacer de la mano de Alexis Romero un recorrido por los inicios de Padrón desde su asistencia al taller de Luis Alberto Crespo, ese gran maestro que lo marcó, pasando por su participación en el grupo Calicanto, y Guaire. Para Romero los poemas de Padrón están asociados a su vida pública, lo que late debajo de su poesía no es adorno, es un drama personal. Él establece una relación de lenguaje con la ciudad a través del goce y el deseo. Esto último fue corroborado por Padrón cuando nos contó de su experiencia al ir por primera vez a Nueva York y encontrarse sumido en la magnificencia de los espacios y las multitudes. Desde que se reconoció como animal humano ha sido importante para Leonardo conectarse con la ciudad y su entorno. Aunque ese sentimiento primigenio se lo dio, no Caracas, a la cual ahora le dedica parte de sus estrofas sino aquella visita a Nueva York. Su impresión ante aquello le recordaba los poemas de García Lorca con sus imágenes surrealistas. Eso le cambió su manera de escribir, comprobó que la ciudad tiene sus respiraderos de belleza.
Alexis Romero nos dijo que Leonardo Padrón se ha ocupado de ser el cronista de la ciudad a través del poema. Su poesía quiere celebrar la vida, tiene un templo a la alegría del lenguaje. Hay que leer no sólo lo que dice el texto, sino lo que el poema oculta. Hay una historia personal allí.
La lectura en la voz de Leonardo Padrón, de los poemas Caracas Family Center, y La Vida lenta de Caracas, nos dejaron testimonio de su intima relación con la ciudad.
Ese solitario oficio de poeta, que hace la soledad gozosa de la escritura, tiene en Leonardo Padrón y su antología poética un espacio propio. Contenida en esa cuidada edición de Los elementos humanos, que además cuenta con el agregado de las reproducciones de la obra pictórica del maestro Alirio Palacios, es un regalo que nos debemos dar, para así quedarnos obligados a ver más allá de lo que está escrito y pensar en si es posible que través de esa fina ironía no nos podríamos reconciliar un poco con la ciudad que nos ha tocado vivir y sufrir y nuestro entorno.

1 comentario:

Mitchele Vidal dijo...

¡Me hubiera encantado estar allì! Disfruto mucho la poesìa de Leonardo Padròn. Es caraqueñìsima.

Un beso =)